¿Cómo diseñar un protocolo DeFi para Latinoamérica?

En esta nota para IdentiHack, la primera comunidad de SSI de América Latina organizada por Proyecto DIDI, Diego Mazo, cofundador de Tropykus finance, diseñador y docente de la Universidad de los Andes, se pregunta cómo utilizar el poder de las finanzas descentralizadas para abordar las problemáticas económicas del día a día de las personas que viven en la región.

Mucha gente se pregunta a estas alturas qué es DeFi. Mientras, algunos lo tildan como la revolución (cada vez menos) silenciosa que está cambiando las finanzas tradicionales, otros disfrutamos de los delirios iniciales entre las brisas de Osaka, y después paseamos por el verano DeFi de 2020 como novatos surcando un tsunami sin precedentes.

Por casualidad o por convicción, nos tocó estar presentes en el origen de las finanzas descentralizadas, esencialmente para aprender de un cambio de paradigma que parecía reservado para unos pocos. Y cuando uno, después de estudiar día a día y utilizar muchos protocolos indescifrables, consigue entender no sólo los conceptos básicos, se da cuenta que la velocidad de innovación en este mundo temprano es algo inimaginable.

Es altamente probable que, en el tiempo que un ser mundano logra ir a un banco a hacer una transacción rutinaria, un “super programador en la sombra” (como algunos les denominan) haya creado un banco digital experimental usando el código de otro colega sin ni siquiera tener que pedir permiso.

Y esta tendencia llamó a la puerta de Latinoamérica, donde Bitcoin predomina en el mercado crypto y las necesidades financieras son otras, como protegerse de la devaluación y la inflación, acceder a un crédito o aumentar la capacidad de ahorro.

En ese momento, como diseñador me pregunté: una revolución tecnológica de este nivel, ¿cómo llega a las personas promedio en América Latina? Y este fue el reto que nos planteamos en Tropykus finance: traer el poder de las finanzas descentralizadas para impactar la realidad diaria de las y los latinoamericanos.

Como cofundador y diseñador, de esta aventura estoy aprendiendo a cada instante. Hasta el momento, mis conclusiones en el mundo DeFi y, más importante, en el mundo de las necesidades financieras latinoamericanas, son:

● No piensen en lo que la tecnología puede ofrecer, sino en lo que las y los usuarios necesitan.

● Utilicen modelos mentales ya existentes. Ya pasamos por las Fintech y las usamos todos los días. Las herramientas financieras digitales son una buena referencia.

● La comunidad alrededor de tu producto tiene tanto o más valor que el producto en sí mismo. Tu código puede ser copiado y pegado, tu comunidad no.

● Habla el idioma de tus usuarios. Evita jergas técnicas que compliquen las acciones dentro del producto.

● Simplifica la experiencia. Elegí un par de características prioritarias para iniciar tu producto. Para que tus usuarios entiendan el valor que aportas desde el inicio, aplica el “menos es más”.

Nos quedarán muchas lecciones por aprender en el camino, pero lo que tenemos claro es que si diseñamos pensando en las personas impactaremos las finanzas individuales en Latinoamérica.

DIDI es un proyecto de identidad digital autosoberana que tiene como objetivo la inclusión social. Es impulsado por ONG Bitcoin Argentina junto al BID Lab.

DIDI es un proyecto de identidad digital autosoberana que tiene como objetivo la inclusión social. Es impulsado por ONG Bitcoin Argentina junto al BID Lab.